Muchos de los espacios, personas y obras que forman parte del sistema del arte tienen más oportunidades de incomodar a un espectador casual que cautivarlo.
En muchas ocasiones se trata de una situación tensa. Los espacios expositivos parecen sufrir una suerte de esquizofrenia: están repletos de personas durante las inauguraciones y es imposible ver una pieza, o están vacíos y al recorrelos podes escuchar el latido de tu corazón.
A continuación, proponemos una guía orientadora que busca traducir las poéticas visuales contemporáneas actuales a forasteros indiscretos que desean saber más sobre el mundo del arte.
- Pausa y actitud
Ver una obra de arte contemporáneo hackea la idea del tiempo actual, esa instantaneidad a la que estamos acostumbrados: requiere una pausa y actitud. No va a ocurrir con cada trabajo artístico que nos encontremos, habrá algunos que llamen más nuestra atención que otros. Sugerimos detenernos en aquellos que nos resuenen, incomoden, desconcierten y allí, indagar: ¿Cómo se llama el/la artista? ¿Cuál es su trayectoria? ¿Qué materiales utilizó? ¿Por qué? ¿Es una pieza pequeña que busca intimidad? ¿O es una instalación que pretende impacto? Cómo si fueran varias ventanas que se abren en una computadora, esta actitud de curiosidad nos lleva a nuevos lugares, a hacer otras preguntas.
- Aquí no aplica la exhaustividad
No todas las piezas de arte son para vos. Cómo ocurre con los perfumes: hay fragancias más frutales, otras que huelen a madera, otras sensiblemente más dulces por su porción floral. Lo mismo ocurre en el arte. No todas las exposiciones van a interpelarte. No es necesario detenerse en todo: simplemente dejarse llevar por el cuerpo y seleccionar una obra que llame tu atención.
- “Esto lo podría hacer hecho mi hijo”
Es una frase deambula dentro del sistema del arte y despierta acaloradas discusiones: es por ello, que desde aquí, invitamos a sentir respecto por la práctica artística: hay una vida detrás de ese objeto que está frente a nosotros.
- “Esta obra no la entiendo”
Cómo dice la maestra argentina Diana Aisenberg decir “no entiendo” determina la autoexclusión. En cambio, Diana sugiere: “considerar la obra como un huésped, en el sentido bíblico. Recibirla como un invitado en nuestra casa, al que se lo atiende con amabilidad. Este cambio de actitud es importante” (Aisenberg, 2017, p. 171).
- Respuesta epocal
El ejercicio de contextualizar la pieza que estamos contemplando en el momento histórico en el que fue producida, funciona para situar, nos da información sobre su escenario de creación sociohistórico específico.
- No pienses, mira
Es el título del libro de Mercè Ibarz, una profesora de arte catalana, que insiste que es el espectador o la espectadora que completa el sentido de una pieza artística cuando lo contempla: “el cuadro lo hacemos nosotros, los que no lo hemos pintado y lo miramos, lo pintamos al mirarlo, al otorgarle atención”. (Ibarz, 2024, p. 24)
- La historia del arte tiene sus hits
Temas, técnicas, autores, determinados movimientos estéticos. A medida de que nos adentramos en el mundo del arte y vamos conociendo más sobre él, podemos comenzar a formar el gusto propio y distinguir entre lo que nos ofrecen y lo que disfrutamos.
- En la escena cultural ¿qué significa el éxito comercial?
Vivimos en un mercado de arte local incipiente, con precios bajos en relación al porteño y poca profesionalización en las prácticas comerciales. Puede ocurrir que encontremos artistas que formen parte de varias colecciones cordobesas, esto se debe a que el gusto es social; pero no es un desmérito para el artista. Sin embargo, es interesante prestar atención a la trayectoria artística: ¿El /La artista se repite a sí mismo? ¿De qué van sus series? ¿Hay una recurrencia en los procedimientos y formas? ¿Busca salir de su zona de confort?
- Mirar con los ojos, no con los oídos
Confiar en el gusto individual, el recorrido propio y experiencias personales: allí donde ves belleza, la hay; independientemente del juicio de los demás.
- Entrenamiento visual
Recorré los museos de tu ciudad, los espacios artísticos independientes, las galerías, los espacios comerciales que no están preparados para exhibir arte y lo hacen. Indagá. Pedile a un amigo / a que te lleve, andá solo/a. Dale, porque dice WOS en la canción Melón vino: “Tengo, gano, busco, voy, rompo todo lo que soy”. Es en esta frontera de desarmar lo que somos donde ocurren experiencias novedosas y extraordinarias.
Una anécdota personal
Hace 16 años, con mi papá hicimos un viaje a Rosario. Juan, así se llamaba, nació en el año 1953, en Villa Regina (Río Negro), él no terminó la secundaria, hizo el servicio militar en Bariloche y en su vida adulta tuvo un abanico de oficios: desde electricista hasta transportista. Le decían El gringo, era alto, con unos ojos celestes maravillosos. También, Juan era rústico y poco formado, creo que nunca entendió bien a qué me dediqué.
En Rosario, en el Centro Cultural Parque España fuimos juntos a ver una exposición de Hugo Aveta. Papá lloró. Ese hombre grandote y tosco miró las fotografías de Aveta y se emocionó hasta las lágrimas.
Estupefacta, entendí que el mundo se dividía en dos: en aquellas personas que tienen una sensibilidad ante una obra de arte, sin importar su educación, linaje o poder adquisitivo y las que no la tienen. Desde ésta férrea convicción, les invito que a salir al encuentro con aquello que les sensibilice.
¿Dónde puedo ir a ver arte?
Los espacios culturales cordobeses tienen redes sociales y un sistema de envío de mails para inscribirse y recibir información. Las galerías de Córdoba están nucleadas en FARO en su web podrán encontrar todas las asociadas: https://farocordoba.com/. Los talleres de artistas son un espacio más que interesante de conocer, pues es posible conversar con ellos mano a mano, para visitarlos, hay que coordinar una cita previa. Sugerimos: EPA, Espacio de Prácticas Artísticas @epa.practicasartisticas, Hotel Inminente @hotelinminente, Alterable @alterable_

Obra de Cecilia Cordi en EPA Espacio de Prácticas Artísticas. Registro: Cecilia Casenave
